Marcados como bestia 4

Nosotros te protegeremos

Si bien el sistema presenta variaciones de acuerdo al país que lo usa o donde se lo implementa, quienes se llevan el grueso del dinero son siempre los mismos. Junto con las Torres Gemelas cayó toda una concepción de la guerra y de la forma de desarrollarla. El nuevo teatro de batalla, más informatizado, con más control hacia los civiles, y montado sobre las nuevas tecnologías tiene como objetivo el control y seguimiento de la

población, busca restringir las libertades de los ciudadanos comunes, sospechados de actividades terroristas, aduciendo que se los protege.

Tal vez si nos preguntamos de qué se nos protege, la respuesta

 
nos lleve bastante luz acerca de los motivos ocultos detrás de estas iniciativas de identificación y seguimiento masivo. Las empresas

que durante años se llenaron los bolsillos fabricando misiles, aviones y bombas, ahora encontraron una nueva veta en diseñar, fabricar, vender y gerenciar sistemas de identificación y seguridad interna y externa. En esta barca navegan Alien Technology, Matrics Force, Texas Instruments, Phillips, Raytheon, Auto ID, Lockheed Martin, Sun MicroSystems, Northrop Grumman, por mencionar algunas, de las que operan, además en sociedad con las grandes corporaciones informáticas, como Oracle, IBM, Microsoft, entre otras.

Así encontramos, a Alien Techonolgy, líder en la provisión de dispositivos de identificación por radio frecuencia (RFID, la base del desarrollo del chip subdermal, sólo que en otra presentación que sirve para hacer las ID Cards, por ejemplo o para marcar y seguir mercaderías, objetos, vehículos, etc.). Esta empresa, dedicada exclusivamente al área de defensa hasta hace poco, cuando decidió incursionar el campo de las prestaciones médicas, brindando sus dispositivos para hospitales, compañías farmacéuticas, grandes proveedores de sanatorios, etc. (45) Ahora está desarrollando la fabricación en serie de chips de 350 x 350 micrones (un micrón es la milésima parte de un milímetro) que trabajan en la banda de los 900 MHz y que son legibles a una distancia superior a los 9 metros, los cuales pueden ser colocados en productos de uso diario como el shampoo o los jabones. Los ingenieros de Alien Technology especulan con implantar estos chips en humanos ya que son notoriamente más pequeños que los que comercializa ADS,
por lo cual, según sus consideraciones, tendrían más ventajas en la aceptación del público. Para experimentar y desarrollar los minúsculos chips cuentan con el apoyo incondicional de empresas como la farmacéutica Pfizer y la industria Procter & Gamble.

La empresa fue fundada en diciembre de 1994 por el Dr. John Stephen Smith. Con estrechos vínculos con el Departamento de Defensa norteamericano y las agencias de seguridad de donde obtiene las dos terceras de sus ganancias, vende sus artículos a varios países del mundo, por cifras varias veces millonarias. Sus directivos se han desempeñado en otras empresas del sector, tal el caso de Stravro Prodomou, actual CEO, quien trabajó en Texas Instruments y en la General Electric, o en los sectores militares, como Andrew Berger, su actual vicepresidente internacional, que fue oficial de Inteligencia de la Armada Británica, en la Airbone and Special Forces, según lo informa la misma empresa en su página web.

En el 2002, Alien Technology y su competidora más fuerte, Matrics Force, tuvieron que mejorar su servicio ante la oferta de Auto-ID, una fusión entre investigadores científicos y empresarios que comenzó a ofrecer RFID a menor precio y con mayor capacidad de almacenamiento de datos. Alien Technology tiene programado fabricar 10 mil millones de dispositivos en el 2006 basándose en el Fluidic Self Assembly Process de su propiedad, que convierte a los dispositivos en muy económicos, seguros y fáciles de usar, embebiéndolos en tarjetas magnéticas, ropa, mercadería, brazaletes, etc. (46) Respecto de Matrics Force, que asegura ser la que tiene la mejor tecnología en estos sistemas de identificación, cuenta entre sus principales inversionistas al tristemente célebre Grupo Carlyle, encargado de la 'reconstrucción de Irak' y acusado de haber presionado para que la invasión a ése país pasara de ser un simple ejercicio en los papeles a un hecho que aún hoy continúa. (47) El Grupo Carlyle tuvo entre sus socios, juntos hasta el 11-S, a las familias Bush y Bin Laden, y por su directorio pasaron James Baker III (Secretario del Tesoro durante la presidencia de Reagan y Secretario de Estado de George H.W. Bush) y Frank Carlucci, ex-director de la CIA, ex-director del Pentágono, ex-secretario de Defensa, miembro del CFR (Council on Foreign Relations) e íntimo amigo de Donald Rumsfeld, (48) cursaron juntos la universidad y compartían dormitorio.

Raytheon, además de fabricar los chips subdermales de la ADS en forma exclusiva y sólo por un acuerdo de partes verbal, también tiene su propia área de desarrollo y aplicación de RFID, el cual comercializa principalmente en el sector médico y militar. (49) La empresa fue co-fundada por Vannevar Bush (sin filiación con el actual presidente norteamericano) uno de los padres de las bombas atómicas arrojadas sobre Nagasaki e Hiroshima. Miembro del selecto Majestic Twelve, además le propuso a Franklin D. Roosvelt formar el National Defense Research Committee para coordinar la investigación militar (en armas) contando con la contribución de los militares, políticos, empresas y científicos. (50) Actualmente, tres miembros de Raytheon, Barbara McConnell Barent, Warren B. Rudman y John Deutch (quien también fue director de la CIA, pertenece a la Trilateral Commission, tuvo una vasta trayectoria como funcionario político y es miembro del directorio del Citigroup) forman parte del Council on Foreign Relations, organización fundada y dirigida por los Rockefeller, al igual que la Trilateral Commission. (51)

Empresa con fuertes contactos políticos, tiene directivos suyos en áreas de la administración Bush. Condoleeza Rice actual secretaria de Estado, nombró al Director de Servicios Globales de seguridad de Raytheon, Daniel Schlehr, para integrarse al Consejo de Asesores en Seguridad Externa en el Departamento de Estado. (52) En absoluta sintonía con la nueva forma de llevar adelante una guerra que propone el Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, Raytheon, o 'El Rayo de Dios' (tal el significado de su nombre) fue de las primeras en reaccionar al cambio de escenario, adquiriendo varias compañías pequeñas dedicadas al área de la informática para abocarse a la seguridad y vigilancia, además de la fabricación de los estratégicos RFID. De hecho, su última presentación en el mercado fue la del Knowledge Mining & Vistualization System, un desarrollo por cierto avanzado que permite filtrar, traducir automáticamente y reconocer la eventual peligrosidad del material circulante por Internet, bases de datos, textos, televisión por cable, comunicaciones telefónicas, mensajes de texto, etc. Se basa fuertemente en el uso de computadoras, dejando el último examen en manos de expertos para determinar la peligrosidad o no de algún material. Tal vez, una de las mayores aplicaciones que se le puedan dar a este sistema sea la 'modernización' del accionar de las Fuerzas Armadas norteamericanas en el sector informático propuesto por el Secretario de Defensa Donald Rumsfeld, el 17 de febrero de 2006 en una entrevista con Kenneth Chenault, Chairman & CEO de American Express, publicada en la página web del Council on Foreign Relations y reproducida posteriormente por CNN ese mismo día. (53)

Texas Instruments, otra de las empresas fabricantes de armas metida en el negocio de la seguridad y vigilancia, está controlada por Raytheon, y más de una vez ambas han debido enfrentar cargos por monopolizar el desarrollo de determinadas tecnologías consideradas vitales para la defensa, como por ejemplo, los sistemas de radares móviles. Lockheed Martin es otra de las corporaciones de armamentos que en los últimos años se lanzó en una suerte de loca carrera por adquirir pequeñas compañías dedicadas a la informática, para entrar en el negocio. Históricamente dedicada a la fabricación de aviones como el Hércules C-130 y misiles como el Trident, en los últimos años desarrolló el área de Integrated System & Solutions para cobijar los nuevos proyectos de seguridad y vigilancia, interna y externa. Fue Lockheed Martin una de las empresas que más presionó para la invasión a Irak, en tiempos en que Bruce P. Jackson (un ex oficial de la Armada norteamericana) era su presidente. Y desde 1997 apoya, entre otros proyectos, el Proyect for a New American Century, eternamente presidido por Donald Rumsfeld. (54) Lockheed Martin, el más grande contratista militar a nivel mundial, tiene su propio departamento de RFID, el cual ofrece a diferentes gobiernos y organizaciones. Y también tiene su propio departamento de interrogatorios, donde les pagan 2000 dólares sólo por firmar el contrato por seis meses a los interrogadores civiles que, contratados por la empresa y amparados por el gobierno norteamericano, van a prisiones como Abu Ghraib, Guantánamo, las cárceles de la policía iraquí y otras a tratar de sacar información a los detenidos. Entre su ex directivos figuran la esposa del actual vicepresidente norteamericano Lynne Cheney quien dejó su puesto en la empresa unos pocos días antes que asumiera su esposo. (55)

Northrop Grumman es el tercer fabricante de armas en los Estados Unidos y entre sus especializaciones están los desarrollos logísticos de telemetría, seguimiento por GPS, radares, localización rápida, análisis de tráfico de datos, etc. Y también la fabricación de dispositivos RFID. Muchos miembros del directorio, asesores de primera línea, jefes de áreas estratégicas de NG formaron o forman parte de la administración Bush: James Roche (durante dos años) quien enfatizó la necesidad de contar con más radares y sistemas de vigilancia de avanzada (y caros) después del 11-S; Paul Wolfowitz actual presidente del Banco Mundial y hasta hace poco subsecretario de Defensa; el ex jefe de gabinete de asesores del vicepresidente Dick Cheney, Lewis 'Scooter' Libby; Dov Zhakien (Pentágono) y Sean O'Keefe (director de la NASA). (56)

Pero la relación entre esta empresa y las esferas políticas no termina aquí. Una de las subsidiarias de Northrop Grumman, Vinell Corporation, que sirve como una máscara para aquéllas operaciones que aparecen como riesgosas o políticamente incorrectas, ha estado manejada por James Baker y Frank Carlucci (ambos del Grupo Carlyle devenidos a funcionarios después) en los últimos años. (57)

Fuente: Argenpress

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